Un artista…

Paco de Lucía. Sobran las palabras. Me ha acompañado toda mi vida y pienso que es el estandarte del Flamenco. Ya no sólo como músico, también como persona. Como persona que nos ha representado por el mundo, como persona elegante y educada, con un caché, con un porte, con sabiduría… Pienso que ha sido la marca España y que nos ha representado con mucha clase por el mundo, a parte de lo musical. Era una persona humilde, lo tenía todo. Para mí era la persona perfecta, no le encuentro ningún fallo.

¿Y uno vivo? …

El otro día vi a Israel Fernández en Algeciras y me gustó mucho. Estuvo cantando en la Peña del Cante Grande y nunca lo había visto en directo. Me parece que tiene un futuro muy potente si sabe administrarlo bien, abrirse y rodearse bien de gente que le haga sus discos y tener una evolución interesante. Ha agarrado una mezcla de estilos de gente muy antigua con más modernos, con un metal de voz muy bonito, con una imagen… Me parece que reúne muchas cosas. Hay muchos que me gustan pero me he acordado de él como alguien joven. Como en el Flamenco siempre estamos fustigándonos y parece que vamos a la destrucción y al ésto ya se ha acabado y no hay nadie que cante puro… Siempre con los látigos…. Pues no, hay mucho de todo y mucho bueno. Hay gente cantando tradicional y otros investigando. El Flamenco está muy vivo. A él se le nota que es muy aficionado.

A veces creo que se podrían hacer mejores discos si la gente se abriera más a no hacer todo siempre con su círculo de los amigos. Creo que el Flamenco puede seguir avanzando haciendo cosas de calidad, nuevas, pero hay que abrirse. Lo que le pasó a Camarón con Paco por ejemplo, Camarón podía haber hecho las cosas con sus cuatro amigos pero él siempre buscaba a Paco porque sabía quién era, qué clase de músico era y el partido que le podía sacar. Esos discos de «Como el Agua», «Calle Real», «Viviré», esa evolución que hay ahí para mí es la evolución del Flamenco. «La Leyenda del Tiempo» sí es un disco de investigación, de reunir a muchos músicos diferentes, es un disco con cosas muy bonitas, pero es que «Como el Agua», es un disco todavía de guitarra y palmas, solamente hay un cajón que se escucha un poquito. Es un disco Flamenco pero muy nuevo, suena una frescura ahí… Esa evolución era la difícil y eso lo hicieron ellos, Pepe de Lucía, Camarón, Paco, se juntaron unos y otros, gitanos y payos.

A veces en el Flamenco nos queremos juntar nada más que los gitanos o los payos… Creo que hay que ser más abierto y mezclarnos. Esa mezcla, como don Ramón Montoya y Antonio Chacón, es la que abre caminos y hace que el Flamenco evolucione de manera elegante y que siga el camino que hicieron ellos. El camino de Paco y Camarón, que hasta el último disco, «Potro de Rabia y Miel», esas bulerías, la aportación de Tomatito, su frescura, ese aire…. Mira que hubo un momento en que hicieron «Te lo dice Camarón», entre ellos, con Antonio Humanes, pero al final siempre volvía a Paco. En los discos de «Calle Real» y «Viviré» ya se nota la evolución de Paco, hay progresiones armónicas que cuando te pones a sacarlo ves que nunca se había hecho… Claro escuchas la voz de Camarón tan bonita y con lo que hay debajo…. Es impresionante.

Un nuevo flamenco…

Sigue siendo Camarón. Porque además es complicado lo que pasa con el Flamenco fusión, el flamenquito que ya es un horror… En lo que a veces deriva….

Al final el nuevo Flamenco yo creo que es Isidro Muñoz, que casi nadie lo reconoce y ha hecho una labor increíble. Es el compositor del futuro con lo que ha hecho atrás. El disco de Duquende de «Samaruco» es una obra de arte. Hay una Seguiriya suya, que si hubiera nacido en el año treinta o cuarenta existiría la Seguiriya de Isidro Muñoz, la Taranta… Sólo que hubo un momento en el que alguien dijo aquí no se inventa más nada. Yo no veo a nadie hablar de Isidro. Las Bulerías de ese disco en las que toca Paco a Duquende, es que no se puede hacer unas letras más bonitas, más flamencas, lo de «la silla de la cocina/tiene el niquelao partío…» …. No se puede ser más moderno. Isisdro se volvió loco con Duquende porque vio todas las posibilidades que tenía y se pegó con él cinco años. Se volvió loco en sacarle partido. Es una obra de arte así que para mí el nuevo Flamenco es Isidro Muñoz.

Un palo…

Para escuchar, la Soleá o la Malagueña. Para tocar me gustan mucho las Alegrías, muy de mi tierra.

Una letrilla…

Me gustan mucho las de Isidro. Me encanta la de:

«Que me lo ha contado un poeta
Libertad rima con ala,
la leche con la canela,
el tacón con el zapato,
Mayo con la primavera.
Y me pregunto porqué
Ella no rima conmigo
Y yo no rimo con ella».

Es literatura.

Una actuación para el recuerdo…

Quizá una de las más especiales el año pasado en la ruinas de Baelo Claudia en Bolonia. Es un lugar mágico para mí. Hace mucho viento normalmente y el viento se paró para la actuación. A las dos horas se levantó una ventisca impresionante. Fue como si lo dijeran los Dioses y fue calma total. Un concierto en el que disfruté mucho y el público estuvo muy bien.

 

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